Ago 11 2009
Mis problemas con la visita mensual…
Ya sé que llevo muchos días ausente, pero no es por falta de ideas y provocaciones, sino por falta de… conexión a Internet… De nuevo comienzo el mes sin servicio telefónico por no pagarlo en tiempo. En mi casa el corte del teléfono es como la menstruación: en condiciones normales ocurre cada mes, y cuando no ocurre, es porque algo extraño pasa…
Muchos amigos se ríen de tan prosaica analogía, otros me echan en cara mi retraso y algunos osan preguntarme, como si recién hubieran aterrizado de Saturno, por qué cuando cobro no aparto el dinero del teléfono para pagarlo en tiempo y forma.
Esa pregunta me pone a alucinar, pero respondo con otra interrogante: ¿A quién le alcanza el salario? Porque a mi no, y muchas veces tengo que escoger entre actualizar este blog o desayunar con un polvo blanco casi más caro y proscrito que la cocaína…
Un día pregunté, a quienes tenía que preguntárselo y dónde tenía que preguntarlo: “¿con qué neuronas vamos a generar las ideas de la batalla, si cada día quemamos millones tratando de sobrevivir en la durísima dialéctica cotidiana?”.
No pedía vivir como un aristócrata, sino un aumento salarial factible y que le diera al gremio un respiro para concentrarnos mejor en este pugilato ideológico, que hace medio siglo peleamos de león pá mono y pensando en mil cosas a la vez.
La respuesta oficial y algunas confidencias me entusiasmaron, pero cuatro meses y tres huracanes después comprendí que con 10 mil millones de dólares en pérdidas, lo último que podía permitirse el Estado era pagarnos más a los periodistas…
O sea… que ni odio se le puede coger…
Como sea, uno siempre se las arregla para sobrevivir hasta el fin de mes, sin caer en la prostitución intelectual o el relativismo moral que venera al pillo como modelo de triunfador, mientras se burla del honesto, esa anacrónica especie en peligro de extinción…
Y a juzgar por la preocupación generalizada, somos muchos los que aún creemos en aquello de “pobre pero honrado”… pero que difícil se hace…
Qué puedo decirte… que no sepas ya… La vida es un bolerón en una victrola añeja de un bar-tugurio de curdas mugrosos. De p… el bacalao y el pollo por pescado.
Si a un médico que salva vidas y a un ingeniero que produce cosas le pagan así, imagínate a un periodista, que vive de reacomodar en una pantalla las 2.000 o 3.000 palabras aprendidas. Malos tiempos para las letras y el pensamiento, cuando hay tanto frijol por cosechar y tanto marabú dueño de las tierras y las mentes.
sí, sobre todo marabú.
jajaja…No paro de reirme con tus ocurrencias…!
Sigue escribiendo así Charly, aunque a veces seas atrevido y muy sincero en tus escritos! Leerlos causan una grata sensación.
Un abrazo fuerte amigo.
siento tanto orgullo de poder conocerte! cada vez que leo algo tuyo, y siempre son genialidades me da hasta miedo, creo que tenemos un bolt periodista y muy cubano !no lo sabemos!´sigue siempre y sobre todas las cosas siendo sincero contigo, que esos aires hacen falta
Charly que pena que no te había leido antes, me encantan tus notas por ser en resumen geniales, le pones de ti y de Cuba, que más puedes pedir. Además no dejan de ser de un muy buen humor.
Saludos
Any
Tu ironia en afrontar el cotidiano dice mucho de tu inteligencia.
Un saludo grande y continua a escribir cosas tan cubanas.
Emilio-ex collega de trabajo
Genial, amigo, secillamente genial.
Un abrazo y siga escribiendo así.